Proyecto financiado por la Consejería de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura del Gobierno de Canarias, a través de la convocatoria de subvenciones destinadas a proyectos de Innovación Social -2.º procedimiento 2026- de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información.
El Hilo Rojo de Guaydil
1. Conectamos generaciones, capacidades y trayectorias de vida a través de la boccia paralímpica
El Hilo Rojo de Guaydil es un proyecto de innovación social impulsado por la Asociación Atletas Sin Fronteras para abordar la soledad no deseada, el aislamiento relacional y la fragmentación comunitaria.
La boccia paralímpica actúa como un lenguaje común que permite generar espacios de encuentro, cooperación y reconocimiento mutuo entre personas mayores, jóvenes y personas con discapacidad.
2. Un proyecto que conecta a personas que normalmente no se encuentran
El Hilo Rojo de Guaydil no se limita a organizar actividades deportivas. Es un dispositivo comunitario de innovación social que utiliza la boccia para crear relaciones entre colectivos que habitualmente participan en espacios separados.
El proyecto combina actividad deportiva, educación emocional, participación comunitaria, fabricación colaborativa de materiales, formación, accesibilidad universal e investigación aplicada.
Su valor diferencial reside en conectar personas, entidades y territorios mediante experiencias compartidas que permiten aprender, crear, participar y construir comunidad.
La boccia deja de ser únicamente una práctica deportiva para convertirse en una herramienta de mediación social, cooperación y generación de vínculos significativos.
3. RETO SOCIAL. ¿Qué problema queremos abordar?
La soledad no deseada no depende únicamente de vivir solo o de disponer de pocos contactos. También está relacionada con la calidad de las relaciones, las oportunidades de participación y la posibilidad de sentirse reconocido dentro de una comunidad.
Las personas mayores, jóvenes en contextos de vulnerabilidad y personas con discapacidad pueden encontrarse con barreras diferentes, pero comparten un riesgo común: quedar desconectadas de espacios cotidianos de participación y relación.
El Hilo Rojo de Guaydil interviene sobre esta fragmentación creando entornos accesibles donde personas con edades, capacidades y experiencias distintas puedan encontrarse y colaborar alrededor de una actividad común.
El proyecto parte de una idea sencilla: las relaciones significativas no se producen únicamente reuniendo a personas en un mismo lugar. Es necesario diseñar las condiciones, los apoyos y las actividades que hagan posible la cooperación y el reconocimiento mutuo.
4. A QUIÉN CONECTA. Una comunidad formada por personas diferentes
Jóvenes
Jóvenes migrantes
Personas con discapacidad
Personas mayores
Se incorporan a procesos de formación, fabricación de materiales y apoyo a las sesiones, adquiriendo responsabilidades y desarrollando competencias personales, sociales y profesionales.
Participan en experiencias de aprendizaje práctico y servicio a la comunidad, generando nuevas relaciones y contribuyendo activamente al proyecto.
Participan en las actividades deportivas y comunitarias con los productos de apoyo necesarios, colaborando también en la prueba y mejora de los materiales creados.
Participan en actividades de encuentro, práctica de boccia y creación compartida orientadas a fortalecer sus relaciones sociales, su participación y su bienestar emocional.
Jóvenes que cumplen medida judicial
Profesionales y entidades
Participan en experiencias de aprendizaje práctico y servicio a la comunidad, generando nuevas relaciones y contribuyendo activamente al proyecto.
Aportan conocimiento, espacios, acompañamiento técnico y conexión con los diferentes colectivos y territorios implicados.
